WHIPLASH

Director: Damien Chazelle

Interpretes: Miles Teller, J.K. Simmons, Paul Reiser, Melissa Benoist, Austin Stowell, Nate Lang, Chris Mulkey, Damon Gupton, Max Kasch, Suanne Spoke, Charlie Ian

Duración: 107 minutos

Año: 2014

Género: Drama musical

País: EE.UU.

 

 

El argumento aparente de Whiplash, es el de una película que trata sobre la relación entre un profesor de un conservatorio muy elitista y un ambicioso alumno, baterista de jazz.

Pero nosotros como Mentores, ya sabemos que la luna tiene otra cara invisible, pero que existe, existe.

Entonces con nuestro ánimos de ir buscando realidades, no verdades, porque cada quien tiene su verdad, pero desentrañar la realidad es nuestro cometido, vamos a tratar de entender la profundidad de esta trama, organizada como drama, como mascara, con situaciones de tensión dramática, para que los espectadores vibren.

Y esta, como muchos filmes, funcionan de metáforas, de parábolas, para que cada cual, pueda oírlas superficialmente, con mediana profundidad o realmente profundamente , como disparador de ideas, como ejercitar estas formas de comprensión.

Este es nuestro trabajo de Mentores, llegar a una realidad, distorsionadas y sufridas por nuestros clientes, para operar sobre estas autenticidades, hacérselas conocer, conversando con su inconsciente, llevándolos a la conciencia, y de ahí a la acción.

Detrás del argumento aparente, nos encontramos con solo dos personajes, donde uno hace de protagonista y el otro de antagonista.

no existen estafadores sin estafados, y por lo general , el estafado pide, estáfame, estáfame.

Los dos son cómplices de una estafa.

Para que haya un profesor narcisista, que utiliza métodos de humillación frente a sus alumnos, la mayoría de los cuales no entra ni jamás entrarían en el juego de sadomasoquismo, como este alumno Andrews.

Pero Andrews es también un narcisista, que repite el mismo juego de poder con su novia, con su tiempo, con su padre, su familia y sus compañeros de curso.

Está dispuesto a todo por triunfar, por ser declarado un genio de la batería, por formar parte de la historia del jazz.

Por eso es cómplice del maltrato y la manipulación de su profesor, que se escuda tras el “esto lo hago por ti, para que llegues a ser el mejor”, y esto sucede en la vida real, “te aporreo porque te quiero”

En su libro Alice Miller ” Por tu propio bien: raíces de la violencia en la educación del niño ( de imprescindible lectura para un Mentor), donde sintetiza: ¿Cuántas veces no habremos oído —y dicho, llegado nuestro turno— «te castigaremos por tu propio bien» ?

O sea que estamos en Whiplash frente a un vinculo patológico entre dos narcisistas donde la relación consigo mismo y con la necesidad de exposición publica, lo es todo.

Aquí no entran en relaciones humanas, son descarnados y además, no hay en ningún lugar de esta película un rasgo de humanidad, de conocerse el uno con el otro.

Están hechos de la misma pasta.

Para ellos, por añadidura, o simplemente fruto de su patología, una vocación o un trabajo con el que al principio disfrutaban, pueden llegar a convertirse en una obsesión que va destruyendo poco a poco a cada uno y al vinculo en si.

Ambos personajes se convierten en adictos al trabajo.

La diferencia entre la adicción al trabajo y trabajar mucho reside en que el adicto está desprovisto de un regulador interno que dice cuándo tienes que parar.

Tienen tendencias compulsivas relacionadas con el trabajo duro, trabajan muchas horas y con un alto nivel de esfuerzo.

Tienen dificultades para relajarse después de trabajar.

Por lo menos en Andrews , que es el que esta mas expuesto en la película, del profesor en su vida privada, donde no podemos entrar, se como “perfeccionista”.

Esto se lo dice con todas las palabras a su novia, y muestra desinterés hacia todo lo que no sea trabajo, lo que conlleva un deterioro de su vida familiar y social.

Su valoración y autoestima están en función de tus logros laborales.

Y como peligro, esta el sobreesfuerzo al que somete a su cuerpo, en la escena del choque, las curitas en las manos sangrantes, el insomnio, que conocemos que a la larga “hablara con “el lenguaje de los órganos” en diversos problemas de salud como enfermedades cardiovasculares, gástricas, hipertensión, musculares y ansiedad.

¿ y por casa como andamos?

Dejemos por ahora la patología, y vayamos a la pedagogía, al rol pedagógico del docente, el rol pedagógico del Mentor.

¿Hasta dónde puede llegar un educador con tal de sacar lo mejor de su gente?

¿Cuál es la delgada línea que divide lo correcto de lo incorrecto?

¿ El fin justifica los medios, como sostiene Maquiavelo ?t

¿La exigencia es sinónimo de excelencia?

En la película, Terence Fletcher es un maestro de jazz que utiliza la violencia física y psicológica como una herramienta primordial para lograr la perfección en el desempeño de sus estudiantes.

Penetra profundamente, en muchos personajes, pero, atención, no en todos:

En el gordito autucolposo que se retira, y que posiblemente llegue a ser una luminaria en otra profesión, como puede ser culposo hasta el día de su muerte ” por las dudas”

( pero este seria un cliente aparte para nosotros Mentores), o los otros dos bateristas que luchan por el reconocimiento de este personaje, mas que por las motivaciones profundas y narcisistas de Andrew.

Simplemente están jugando una competencia, donde se gana o se pierde, pero no quedan “pegados ” al director.

Flecher utiliza la cultura del miedo y la descalificación hasta las penúltimas escenas de la película, donde termina contemporizando con su alter ego narcisista, y a través de Andrews el sigue triunfante!

En el mundo empresarial esto sucede mas lo que nos podemos imaginar..

Simplemente observando a cualquier “asociado” de cualquiera de la 4 Big Four (las cuatro grandes), el término inglés utilizado para referirse a las firmas más importantes del mundo en el sector de la consultoría y auditoría. Integradas por PricewaterhouseCoopers, Deloitte, Ernst & Young, Andersen Consulting.

Vemos como el funcionario, justamente por su narcisismo, mas que por su ambición, busca figurar frente a sus pares, a través de tener su escritorio en la parte mas alta del edificio, con ventanas a panoramas desde alturas a las que las personas comunes no acceden.

Así como los curas buscan pecados y los maestros buscan errores, los narcisistas, aparte de ocuparse de si mismos, son “cazadores de errores de los demás”, sistema que realimenta su ego de ser el mejor. Aquí, en Whiplash, el diector y pedagogo Fletcher sólo detectaba los momentos en que sus alumnos estaban fuera de tiempo, pero era incapaz de reconocer su esfuerzo y compromiso.

En esta pareja sadomasoquista de Fletcher y Andrews, los malos tratos lo incentivaron aún más para logar su sueño de ser el mejor en su clase, pero esto es una eventualidad, en la mayoría de los casos, el que “juega de victima” termina suicidándose, como surgió de la noticia recibida telefónicamente, y que termina de poner en aprietos a Fletcher, pero el factótum de ese castigo, es el humillado Andrews, que no es capaz, de pura cobardía, asumir su propia defensa y se escuda en la abogada y en su propio padre.

Ya es hora de volver al aquí y ahora, y revisar nuestro método de trabajo como Mentores.

Esta película la he visto cantidad de veces acompañado por clientes, donde tanto se identificaron con la “victima” en momentos que les sucedió pasar tragos amargos en sesiones de mentoring, por supuesto homologándome, para esas ocasiones, con el supuesto sádico de la película ( les recuerdo que para que hasta un sometedor debe haber un sometido, así como cuando hay un marido golpeador, esta siempre delante la mujer a ser golpeada).

Todo esto sin desmedro de los cambios operados para bien, a veces en forma tan drástica, que parece milagrosa, y a veces con las manos cansadas ( pero no sangrantes)

Y tuve que explicitarles, ( y lo comprendieron )que nos movemos los Mentores con el siguiente concepto:

Confrontación que desafía y saca a la luz situaciones dolorosas pero reales vs. confrontación que destruye

El Mentor confronta, es una verdad incontrastable, necesaria, vital, imprescindible e instrumental.

No son juzgamientos, no se confronta el bien y el mal.

Muchos clientes vienen a consultar con conciencia de enfermedad y malestar, y otros por “leves ” dificultades de relación consigo mismas, con la familia, con el medio donde le toca vivir, y carecen de esta “conciencia” que ayuda al tratamiento y adelanta muchísimo el proceso de Mentoring.

El primer contacto con el Mentor, una vez tomados suficientes datos con el Genograma ( y el oído flotante, por supuesto), una vez que el Mentor tenga una diagnosis aproximada de lo que tiene enfrente, una vez que el Mentor armo para si un constructo, es I M P R E S C I ND I B LE ayudar al cliente de dejar de mentirse una y otra vez y una mas.

Buscando los momentos de insight, de awarenes, a TODOS la confrontación, cuanto mas dramática y exagerada, provocativa, golpeadora de narcisismos, y de mentirse a si mismos una y otra vez, mas despierta a las personas de un aletargamiento, los saca del error, los lleva a darse cuenta de sus puntos ciegos, los desafía a cambiar y a mejorar.

A resituarse en las culpas ( responsabilidades) , en las idealizaciones, en mentiras y ocultamientos familiares que se repetirán en el respecto a su descendencia en una cadena inacabable, su re significación de los sufrido de niño o adolescente, llevándolos al aquí y ahora, rescatando lo bueno y dejando en un lugar de la memoria, hasta también extendiendo un manto de piedad en sus ancestros.

A los Mentores que preguntan , frente a la violencia REAL de este acto, si no se podría morigerar, les aconsejo seguir la Facultad de Psicología, estudiar medicina y tener un titulo de psicoanalistas, meterse en cursos de PNL, de Coaching de toda especie, que vayan al mercado a comprar mucha paciencia, y acostumbrarse a verse con sus clientes año tras año en búsqueda, no de la verdad, sino de la realidad de esa persona que da vueltas y vueltas , a veces en una ronda macabra con su terapeuta, y no termina de salir de su estupor y resolver las situaciones.

El Mentoring es contundente, al pan pan y al vino vino, por supuesto graduando en el tiempo los impactos que recibe el cliente, pero que sin embargo lo llevan de lo inconsciente a lo consiente y de lo consiente a la acción.

Y porque , en un principio de la carrera de Mentoring, pueden deslizarse sin voluntad de dañar, a la confrontación negativa, que ofende, expone, busca pelear y menospreciar al cliente y que puede generar rencor, inseguridad y hostilidad, destruir la confianza, para eso es sumamente importante la supervisión del Mentor ya capacitado, Mentor que además debe haber pasado por la situación de mentoring personal, y con ese requisito pueda tener la distancia operativa dentro su trabajo personal y su trabajo de supervisar a otros que comienzan sus primeros pasos en esta filosofía de trabajo.

Y como punto final, no olviden de que los padres, los maestros y los Mentores, siempre pueden equivocarse y reparar.

En Quito, enero del 2016

Ernesto Beibe

Mentor