El mentor, un trampolín para tener éxito profesional

 

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Les quiero compartir un articulo que expresa exactamente mis ideas pero escrito originalmente en francés y traducido al español para su mejor comprensión y lectura.

A la vez confidente, consejero, facilitador y visionario, el mentor es un auténtico revelador del talento de su protegido. Una ayuda para desarrollar su potencial oculto.

El escultor Miguel-Ángel decía que ante un bloque de mármol veía claramente la forma que saldría de él. Su trabajo consistía solo en revelarles esa forma a los demás.- El « fenómeno Miguel-Ángel » lo observan hoy en día  los psicólogos y lo describen como la acción de un individuo con influencia, que « esculpe » otro individuo.

En el trabajo y en la vida en general, un mentor es un valioso trampolín para el éxito.

Al respecto, ciertos ilustres personajes le deben su destino excepcional a la intuición perspicaz y premonitoria de un amigo o de un profesor benévolo.

Fue el caso en 1890, de la escritora feminista Gertrude Stein, « una estudiante regordeta y sin gracia que llegaba tarde a clase, no parecía entenderse que se hablaba, hacía faltas de ortografía y era nula en latín », escribe Hillman en « El código oculto de vuestro destino ».

Sin embargo, su profesor William James, le dio una buena nota en la sesión y le ayudo, contra toda lógica, a seguir la carrera de medicina en el Instituto Johns Hopkins.

¿Cómo explicar ese comportamiento ilógico ? La razón es sencilla : William James no se quedó con lo que Gertrude Stein estaba haciendo en ese momento sino que tuvo la visión de lo que sería algún día. « Detecto algo único en esa alumna, que solo diez años más tarde sería una novelista de éxito », según James Hallan.

Una pasión singular.

Antes de ser el célebre naturalista inglés que todos conocen, Charles Darwin era la vergüenza de la familia. Malo en latín, en griego y en matemáticas, solo tenía un talento : recoger coleópteros con los que hacía bellas colecciones. Esa singular pasión hizo llamó la atención de su maestro, John Henslow, que sugirió en 1831, que se le contratara como naturalista a bordo del Beagle, barco sobre el que navegó alrededor del mundo. Lo que ocurrió luego es historia.

Con 14 años, Truman Capote, seguía revolcándose por los suelos y dando patadas por cualquier decepción. Suspendió francés, álgebra y español, su madre lo mandó a la escuela militar de Ossining, que llamaban Sin Sin, en Nueva York. Allí fue donde intervino su profesor de letras, Catherine Wood, que se tomó la misión de ayudar al adolescente a desarrollar su talento de escritor. Ms. Wood lo invitaba a menudo a cenar, leía los cuentos que el escribía, se dirigía a él en clase y animaba a sus compañeros a hacer lo mismo. También lo defendía de los demás profesores en las asignaturas en las que era más flojo. «  Su madre no entendía que el chico tuviera gustos eclécticos, explicó años más tarde. Recuerdo haberle dicho en mi pequeño comedor, que el futuro sería para los demás chicos que se comportaban bien y los que obedecían tendrían una vida banal pero que él sería célebre. »

El talento del mentor se pone en marcha en cuanto percibe la vocación de la otra persona.

¿En qué consiste ese don de perspicacia ? «  El talento de mentor se pone en marcha cuando su espíritu percibe la vocación del otro » explica James Hillman.

Con 17 años, Arthur Rimbaud encontró su alter ego en la persona de Georges Izambard, su joven profesor de retórica de 21 años, fascinado por el talento precoz, la angustia y la originalidad del adolescente. Durante el verano de 1870, le prestó la llave de su cuarto par que pudiera encerrarse allí a leer sus libros, cuya mayoría, a pesar de ser honestos, estaban censurados en casa de los Rimbaud.

Creer en el potencial oculto del otro.

En resumidas cuentas, se deduce de las trayectorias extraordinarias lo siguiente : el mejor regalo que se le pueda hacer a alguien en creer en su potencial oculto, invisible. Pues, sí la vocación siempre existe, para que pueda materializarse a veces alguien la tiene que percibir. Alguien que no se conforme con ver lo que el otro es sino lo que puede ser. « Ser, es ser percibido » decía el filósofo irlandés George Berkeley.

Dale Carnegie dice que « sí sabemos revelar los tesoros ocultos de los que nos rodean, haremos mucho más que influenciarlos o estimularlos. Los haremos progresar y metamorfosearse. »

En el mundo del trabajo, ciertos managers se deberían inspirar en estos famosos mentores. Los jefes, en particular los que se sienten amenazados por las competencias de sus subalternos, y temen por su puesto de trabajo, no desarrollan el potencial de sus colaboradores y, que en última instancia es el de su empresa. « Esos managers envueltos en su rivalidad, son malos líderes que atribuyen los fracasos de la compañía al estrés ambiental o al empleado, sin ponerse nunca en tela de juicio a ellos mismo », según Fanny Bauer-Motti.

Unos managers « duros y bruscos »

Los managers inseguros frenan el talento y la evolución profesional de sus colaboradores con múltiples actitudes : corrigen sus emails de los que piden recibir siempre copias. Les dejan expresarse poco o los contradicen en reuniones en las que están los Directores. Se atribuyen los éxitos del equipo ante el público. Los critican por detalles menores como su letra, su aspecto o sus tics de lenguaje. Cuando los colaboradores buscan orientación y consejos, los desprecian en vez de cumplir con su rol de mentor. « Cuanto más competente es la persona, lo trata con más dureza y brusquedad » según Fanny Bauer-Motti, que lamenta la cantidad que existe de este tipo de personaje en el mundo empresarial. «  La sociedad nos ha dado un modelo erróneo, añade. Hemos convencido a la mayoría de la gente, que el éxito es para pocos. Pero no hay solo un camino para el éxito ni es para pocos. El marco del éxito nace y lo define el que lo construye ».

Fuente: https://www.letemps.ch/economie/2016/02/01/mentor-un-tremplin-reussir-carriere?utm_source=mail&utm_medium=share&utm_campaign=article

Autor:  Amanda Castillo