Los tiempos cambian.

Tenías una empresa floreciente, y a partir de situaciones económicas fuera de sus cálculos, debió reducirse, despidiendo personal entrenado para dejar en su lugar a parientes “vitalicios” que iban quedando

Hoy dio vuelta la Diosa de la Fortuna y la Producción,  y hoy volvemos a requerir personal para ocupar puestos en la Empresa, ya que debemos ser coherentes con el crecimiento de la producción y las ventas.

Avisos de selección de personal, consultoras, no llegan a proveer de mano de obra en tiempo y forma a la urgencia.

Entonces, como por arte de magia van apareciendo “los recomendados”.

Parientes, amigos de parientes, parientes de amigos, todo es poco para llenar agujeros.

Hasta aquí, todo bien, gente de confianza!

Pero, cuánta confianza sería lógico depositar en personas que pueden venir muy bien recomendadas, que tal vez nos resuelvan un problema inmediato de cuidar lugares, pero que  tal vez no estén capacitados para el puesto que deben ocupar?

Porque el que estén o no capacitados, es simplemente una situación de aprendizaje de las incumbencias, de instruir a que cada quién que conozca sus instrumentos, obligaciones y derechos y que se definan claramente sus respectivos límites del ROL, la FUNCIÓN  y la TAREA de cada uno.

Lo demás será simplemente pedir constantemente informes de las actividades, que nos podrá ayudar a localizar los casos de parasitismo que existan en la empresa.

Será una manera de prevenir en éste área, y aunque no siempre sirva para resolverlos, harán más fácil el emprender acciones,  porque se conocerán las deficiencias que deban ser corregidas.

Sin embargo, lo más peligroso del ingreso (o de los que ya estén dentro de la empresa) de parientes, amigos de parientes, parientes de amigos, es que haya gente que aproveche sus habilidades, posición o relaciones, para manipular a las personas.

Esto tiene solo un nombre: Nepotismo y manipulación.

Son problemas que surgen sobre todo cuando se aprovecha la confianza, o las relaciones, para lograr fines propios ya sea para ocultar la  ineficacia para un rol, función o tarea, ya sea por ansias de poder.

La manipulación puede ser más grande (y más efectiva para quien la realiza y nociva para la empresa) cuando los que la llevan a cabo se escudan en la amistad o en las  ventajas de ser parientes, amigos de parientes, parientes de amigos.

No solo pueden desplazar a empleados quitándoles la  voz, y lograr que se conviertan en un producto subvaluado del proceso de management, sin ser tomados en cuenta, y sufriendo una discriminación interna, sino también pueden minar la autoridad del dueño de la Empresa.

Esto es extensible a personas que traen a trabajar consigo a un amigo porque se sienten acompañados, y no comprenden que están comprando un rol de amigo, prestándose a situaciones desagradables de incomunicación y desconfianza.

Prevenir y neutralizar este riesgo implica firmeza de parte de la autoridad para no permitir el chantaje o las acciones guiadas por sentimentalismos y estar dispuesto a prescindir de aquellas personas que no cumplan con este requisito.

En una empresa familiar, como en cualquier otra, no debe otorgarse un puesto a nadie que realmente no lo merezca y no sea capaz de cumplirlo, por muy allegado que sea.

Quien consiente esto, está desangrando su propia empresa. La debilita y la pone en serios y graves aprietos.

Recuerde siempre que si es escaso el control que se ejerce sobre muchos puestos de confianza en las empresas, pueden surgir problemas de abusos y sus respectivas consecuencias que pueden ir desde la ineficiencia, la burocratización, y el parasitismo, hasta la quiebra.

Con esta cantidad de posibilidades como las que describimos, es lógico y necesario que se generen conflictos de algún tipo que puedan llegar a una crisis que afectarán la productividad de la empresa y resultará difícil corregirlas, debido en parte a que no es fácil detectarlas, e incluso una vez detectadas, las relaciones afectivas que existen pueden ser un obstáculo difícil de superar.

No hablamos de evitar los conflictos, sino resolverlos, el no dedicarse a enfrentarlos, es un camino seguro para llegar a situaciones sin retorno.

Nuevamente, acudiendo al Mentoring, se logrará prevenir y resolver, utilizando los recursos legítimos y de tanto esfuerzo invertido por parte de sus fundadores, comprendiendo y ubicando a cada cual en su lugar, dando espacio a los profesionales adecuados o buscando profesionalizar a los miembros de la familia.

Todo para llegar nuevamente al paradigma del equilibrio entre la búsqueda del éxito de la empresa y la buena convivencia de los parientes, amigos de parientes, parientes de amigos  que la integran o se sumarán.

Estas acciones podrán llevar a un círculo virtuoso de la confianza en quienes nos rodean y por tanto, la posibilidad de un crecimiento armónico de nuestra Empresa.

 

Prof. Ernesto Beibe

Mentor

ernesto.beibe@gmail.com

www.ernestobeibementor.com