tbasura.0dvdSadismo y estupidez

 

La semana anterior, en la película francesa que proyectamos, Recursos Humanos, pudimos comprender el pensamiento obrero y sus derivaciones en el futuro incierto y complicado de una persona que fue enviado por su padre metalúrgico a la Universidad para cambiar de status social.

En el caso de esta película, Enredos de Oficina o Trabajo Basura como la titularon en España, están retratados personajes de clase media y se adivina, hijos de padres de clase media. El argumento es lineal y en toque de comedia.

Harto de su trabajo como programador informático y de su jefe, Peter Gibbons se propone que le despidan para cobrar una buena indemnización y dedicarse a la buena vida. A simple vista es una comedia costumbrista de Estados Unidos, filmada en 1999 en los umbrales del año 2000 con todas las prevenciones acerca del colapso mundial de las computadoras Sin embargo, y como siempre sucede, arañando un poco la superficie, encontramos una serie de conflictos no menores, que van desnudando los propios protagonistas en sus diálogos.

A. La quita del oxígeno vital a pesar de los amplios espacios de trabajo

B. El bullying claramente definido quitándole a la víctima este espacio del que todos gozan, cambiándolo de lugares, llenando su oficina de cajas.

C. El asedio continuo de los jefes repitiendo la misma consigna, con la propia violencia contenida, y generando a la vez violencia y un profundo stress en los empleados

D. El stress de los empleados, desatado por los propios miedos de ser descubiertos trabajando solo 15 minutos por día para poder mantener el salario y el puesto

E. Las credenciales colgadas en los cinturones de los pantalones que son prácticamente una marca de esclavitud, aunque revestida de una sensación de pertenencia ( estacionamiento reservado, entrada al comedor y otras prebendas)

F. Al ser un sistema piramidal, los verdaderos directores de estas empresas jamas se enteran de cual es valor de las horas perdidas. Porque se mueven con un organigrama irreal, un gráfico inerte, ya que nadie cumple con su rol, su función y su tarea. El deseo es uno pero la realidad es otra. Toda esta mentira sostenida por 8 jefes que tampoco cumplen con sus funciones, y hacen perdurar la fantasía del orden, por supuesto con la complicidad de los mismos directivos de la empresa. Pero están tan alejados de la realidad, que raya en la estupidez. Terminan no teniendo ni noción ni de la productividad ni del costo que esto insume, debido al sobre-dimensionamiento de la plantilla, el solaparse unos con los otros, y con una cantidad de supernumerarios que cobran un sueldo por 15 minutos de trabajo diario.

G. En esta anomia, en este caos, nadie gana.

Es prácticamente la Ética Protestante del Capitalismo. Todos deben trabajar, porque el que se queda afuera, vive en la época de Lutero, que aquellos que no entraban en los procesos industriales eran borrachos, jugadores, fornicadores, en suma, pecadores y punibles frente a la mirada del dogma protestante. Finalmente la reivindicación del maltrato termina en una estafa a la firma, seguida de incendio de la empresa.