En los lóbulos temporales, los que procesan los hechos inmediatos de la memoria reciente y la memoria remota. despuntan las primeras canas, las que marcan el paso del tiempo. Las que definen al conjunto de hombres que afrontan las nieves del tiempo.

lóbulo temporal

El cerebro humano está dividido en cuatro lóbulos: el Lóbulo frontal, el Lóbulo parietal, el Lóbulo occipital, a los que se suman los lóbulos temporales, situados a ambos lados del rostro, sobre los oídos. Estos lóbulos son el centro donde se procesan los hechos inmediatos de la memoria reciente y la memoria remota. Son llamados “temporales” porque en estas zonas despuntan las primeras canas, las que marcan el paso del tiempo.

Hubo una época en la que a los “viejos” se los llamaban “Sienes plateadas”. El tango Volver lo patentó. “Las nieves del tiempo platearon mi sien”. En esta época ya no hay más “viejos”.  Sólo existe lo que yo bauticé como la “Generación Silver”.

Gracias a la medicalización de la economía, la prevención del deterioro, los cuidados institucionales, viven, son, existen una cantidad de personas longevas poco vistas en la historia.

Llamamos “Generación Silver” a esta generación de personas que son multitud, que cuentan con más de 60 años cronológicos de vida y una esperanza de vida de 30 años más. Es decir, otra media vida.

Vale la pena recordar que después de la Segunda Guerra Mundial e incluso más allá en el tiempo durante la Guerra Fría, hubo una explosión de nacimientos que quedó en la historia inventariada como “un baby boom”. Esa cantidad de nuevos pobladores del planeta se constituyen hoy en día como la “Generación Silver”.

Febril la mirada

Esta generación tiene el privilegio de haber trascendido el siglo XX, permear el siglo XXI, además de afrontar los desafíos del cambio de milenio. Y es sabido que cada cambio de siglo trae aparejado un cambio de paradigma.

Todo su bagaje de vida no le ahorra el hecho de tener que acomodarse a nuevos cambios sociales, que incluyen a su familia, su entorno laboral, incluso cuando no estén activos como fuerza productiva.

Esta generación de más de 60 años cronológicos lo quiere todo. Quiere disfrutar de sus aparatos electrónicos, sus sistemas de entretenimiento, sus autos, el country o los viajes. Todas las formas que adopta la modernidad.

Quiere disfrutar al máximo del estilo de vida que se forjó y del que toma prestado y hace propio de jóvenes y millennials.

En contraposición a sus padres, una generación que buscaba la continuidad, la jubilación como reaseguro, los empleos fijos y garantizados en el tiempo, o llevar a una firma más allá de los 100 años de duración con herederos que siguieran comportándose con los mismos sistemas y valores perimidos.

Esta “Generación Silver” se considera siempre joven, está convencida de que siempre fue joven y no le cabe duda de que será siempre joven.

Pero para adaptarse a los tiempos cambiantes, deben buscar activamente aggiornarse y procurar nuevos lugares que generen nuevos estímulos, nuevos logros, nuevos triunfos.

El Empresario Silver

Empresario Silver

A través de mi experiencia, los Empresarios Silver se pueden clasificar en cuatro categorías.

El Empresario Silver que está asociado con otros hermanos o familiares y genera en la empresa un microclima gerencial, donde es muy difícil integrarse.

También está el Empresario Silver dueño de una empresa que ya cumplió largamente el medio siglo, en donde la estructura misma y la resiliencia de la empresa sigue adelante hasta que llega inexorablemente la finitud de la vida que alcanzara también a su empresa.

Es el típico “Después de mí, el diluvio”.

Otra vertiente es el Empresario Silver práctico, que vende su empresa, se queda con un capital importante y evita así que la empresa termine vendiéndolo a él.

Por último, está el Empresario Silver longevo que tiene un sucesor que espera turno para poder tomar la dirección de la empresa. Este es el caso que desarrollaré a continuación.

Quiero remarcar, en principio, que saltarse la elección de un sucesor claramente definido es dejar una bomba de tiempo en la Empresa. Por otro lado, querer estar en la retaguardia y al frente al mismo tiempo implica un desgaste emocional y físico enorme.

 Por supuesto que hay varias maneras de resolver esto y tal vez muchos ya lo hayan efectivizado.

Sin embargo, desde mi experiencia considero que hay dos maneras que son las ideales para que no sedimente el axioma “de obrero a obrero, en tres generaciones”.

Este concepto lo desarrollaré ampliamente en un próximo articulo, donde hablaré del Empresario Gobernador y el Empresario Diplomático, en una segunda parte de este artículo.

En Barcelona, febrero del 2019

Ernesto Beibe

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