Discurso_Del_Rey_cartelEl Discurso del rey es una película que claramente deja un mensaje muy contundente: hay lugares donde no llegan a resolver los dolores humanos ni la medicina tradicional, ni la psicología conductista, ni el psicoanálisis profundo, ni las técnicas fisioterapéuticas sino que es un terreno solamente en el que un mentor puede transitar.

Es una película de una mutua relación donde se desdibujan los poderes de los cargos y aparece una relación entre dos personas donde nadie sabe quién manda a quien.

El rey puede tener poder, pero no tiene convicción y eso es lo que lo hace débil mientras que al mentor sus saberes hacen que se fortalezca cada día y que pueda llevar adelante la relación con su cliente.

En realidad en todas las críticas de la película, en boca de su director y todos sus actores, es una película dedicada a vencer la tartamudez cuando en realidad cuando este síntoma aparece tan pocas veces en el transcurso de la película. Vemos al rey conversando fluidamente con sus hijas, con su esposa y con el mismo mentor, sin embargo cuando se dirige a su hermano, a altos dignatarios de la corte y al pueblo mismo es preso de una parálisis que le es muy difícil superar.

No es gratuita esta parálisis porque se remonta a situaciones que en un principio como cualquier cliente que haya transitado por el Mentoring, le resulta difícil reconocerse en situaciones muy comprometidas de su niñez. En la época de la primera infancia no se registra el daño que puede llegar a desarrollarse como cuando la persona llega a la edad adulta y es cuando aflora el verdadero dolor e impotencia.

En realidad tiene todas las razones de quedar paralizado porque en su cabeza reside un peligro permanente de que sea descubierta su estafa frente a su pueblo y a sus dignatarios de que es el sucesor del rey, cuando en realidad es un producto de segunda mano y termina en este cargo por la abdicación de su hermano mayor.

Si bien sufría en la casa el bullying, en su infancia, el desprecio de su hermano, un claro rechazo por parte de su padre, con la complicidad de su madre e incluso de los sirvientes, siendo el “hazmerreir” de la familia, donde ni siquiera le era dado llevar adelante un hobby que extraña en la edad madura y es cuando empieza a sentir la clara sensación de resentimiento hacia su familia primaria.

Cuando se encuentra frente a situaciones límite, sintiéndose un impostor, sintiendo que no está preparado para este rol, sintiendo aún en la mayoría de edad el desprecio de su hermano que incluso en un aparte de una recepción sigue burlándose de él, poniéndole los motes con los que lo escarniaba de pequeño.  Además de esto haciéndole saber que el que abdicó, va a vivir una vida sana y tranquila como cualquier ciudadano versus la pompa, las circunstancias y la cantidad de vetos que deberá vivir Jorge VI cuando lo corone Rey. Esto le hace vivir a Jorge lo temido porque él siempre se consideraba miembro de la familia real, pero ausente de toda obligación inherente al cargo y de buenas a primeras su vida cambia de una manera tan violenta que le es muy difícil absorber el golpe.

Es por eso que lo vemos frente a cada aparición con una parálisis vocal y gestual de la cual no puede desprenderse llegando a la máxima acción de tener que escaparse de un micrófono en medio de la algarabía popular donde para quienes lo invisten como rey, es una figura que debe ser fuerte, decidida y capaz de captar a la multitud.

Parte de la película muestra como métodos utilizados no le son útiles y solo la relación con este mentor que sale absolutamente de toda regla, de todo convencionalismo puede hacerle llegar de lo inconsciente a lo consciente y de lo consciente a la acción.

Finalmente estos son los postulados del Mentoring desde que comencé esta profesión cautivante y que para tantos clientes míos, una semilla se convirtió en planta, en árbol y dio sus frutos.